Saltar al contenido principal

Virgen del Rosario Coronada

Virgen del Rosario Coronada

Eventos

Información

Nuestra Señora del Rosario Coronada, Patrona y Alcaldesa Perpetua de Alcázar de San Juan, es venerada en el camarín de la parroquia de Santa María la Mayor.

Origen de la devoción

Cuenta la tradición que los vecinos de la villa, deseosos de tener una imagen de la Virgen María, encomendaron este deseo a un hidalgo y devoto habitante llamado Don Diego de Lobos, cuya casa de morada era contigua a la parroquia de Santa María la Mayor. A ella llegaron dos peregrinos con el objeto de realizar tan divina imagen, pernoctando en su casa; a la mañana siguiente, los vecinos vieron con admiración la preciosa imagen ya tallada, sin que pudieran hallar a tan diestros escultores.

La imagen fue recibida con gran júbilo y comenzó a venerarse en el templo de Santa María la Mayor bajo la advocación de Nuestra Señora de la Asunción, primera patrona de Alcázar de San Juan, en cuyo honor se celebraban ferias el 15 de agosto por concesión del rey de Castilla Sancho IV el Bravo en el año 1292. Esta advocación mariana estaba muy ligada a las órdenes militares y, muy en particular, a la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén.

La fama de esta milagrosa imagen trascendió pronto de la villa, hasta el punto de que las Cántigas a Santa María del rey Alfonso X el Sabio recogen en la cantiga 246 un hecho milagroso ocurrido por mediación de Nuestra Señora en el templo de Santa María la Mayor a una mujer devota de Alcázar.

Lepanto y la Virgen del Naval

La batalla de Lepanto sucedió, según cuentan las crónicas, el primer domingo de octubre, día 7, del año 1571. En el navío Santa Cruz, que partió del puerto de Valencia rumbo a Lepanto, se embarcaron caballeros hospitalarios de la Orden de San Juan de Jerusalén del priorato de Castilla —del cual Alcázar es su capital—, como hospitalarios que eran, para atender a los posibles heridos del combate.

Estos caballeros llevaban consigo un estandarte con la imagen de la Virgen venerada en Alcázar, que colocaron en el navío y ante la cual rezaban el Santo Rosario pidiendo ayuda y protección a la Santísima Virgen. Según cuentan las crónicas de la batalla, del navío Santa Cruz salieron todos ilesos, sin sufrir ningún daño de los turcos.

Los cristianos obtuvieron el triunfo en la batalla de Lepanto y, a partir de este hecho, la imagen venerada en Alcázar cambió su advocación de la Asunción y comenzó a llamarse Virgen del Rosario. El papa San Pío V estableció la fiesta del Santo Rosario en el mes de octubre, consagrado desde entonces a esta devoción mariana en conmemoración de la batalla, y el rey Felipe II declaró a la Virgen del Rosario —por medio de la imagen venerada en Alcázar— patrona de la Armada Real Española. Por este motivo, muchos navíos llevaron en su palo mayor un estandarte con la Virgen del Rosario.

El geógrafo del rey Carlos III, Don Tomás López, recogió bien este hecho en su diccionario geográfico de 1786:

“Llena en la Colegiata y Parroquia Mayor de Santa María de Alcázar de San Juan una hermosísima imagen de Nuestra Señora del Rosario, a la que llaman del Naval por ser común tradición de la vinculación y protección de esta Señora en la batalla de Lepanto”.

La fragata Sancti-Spiritus

El 14 de abril de 1743 partió del puerto de Cádiz con destino a México la fragata Sancti-Spiritus. En ella viajaban el R.P. Fray José Jiménez y Don Pedro Sánchez de Lillo, naturales ambos de Alcázar de San Juan. El 17 de junio de 1743 fueron sorprendidos por un navío de piratas ingleses, que les disparó más de 600 disparos; al grito de “¡María Santísima del Rosario, ampáranos!”, salieron todos ilesos. Por tal prodigio regalaron a la Virgen del Rosario valiosos objetos de ultramar en recuerdo.

El año del milagro

Durante el siglo XIX la imagen de la Virgen del Rosario salió varias veces en rogativas. La más popular fue la de 1826, conocido como “año del milagro”: tras una larga sequía y unas cosechas dadas por perdidas, la imagen salió en procesión para implorar el agua del cielo, y fue tanta la lluvia que cayó que se salvaron las cosechas. El suceso está reflejado en los archivos de la parroquia y del municipio.

La imagen actual

La imagen antigua de la Virgen desapareció en los tristes sucesos del año 1936. La actual es obra del escultor valenciano Cullot Valera (1940), y fue restaurada en 1985 por el escultor sevillano Don Luis Álvarez Duarte, dándole una gran belleza como la original.

Títulos y coronación canónica

En 1954, año Santo Mariano, el Ayuntamiento de Alcázar de San Juan concedió a su Patrona, la Virgen del Rosario, el título de Alcaldesa honoraria perpetua de la ciudad, en un acto presidido por el obispo de Ciudad Real Don Juan Hervás. En 1966, el Ayuntamiento le impuso la medalla de oro de la ciudad.

El 31 de mayo de 2002 tuvo lugar la coronación canónica y pontificia de la imagen de la Virgen del Rosario, presidida por el obispo de Ciudad Real, Don Rafael Torija de la Fuente, ante una gran multitud de personas devotas de la Virgen, de Alcázar y su comarca, congregadas en la plaza de España.

Fiestas y celebraciones

Su fiesta principal es el primer domingo de octubre, en conmemoración de la batalla de Lepanto. A lo largo del año se celebran otros actos en su honor:

  • El 2 de febrero, fiesta de la Candelaria.
  • El 30 de abril, petición de licencia de los Mayos a la Virgen, cantándoles los Mayos todos los grupos de la ciudad.
  • El 31 de mayo, besamanos a la Virgen y conmemoración de su coronación.